La calidad y la idoneidad de un diseño

La calidad y la idoneidad de un diseño

Tienes un concepto?

Diseñar sin concepto es como pretender atravesar el mar sin brújula. Si te pierdes, nadie te va a encontrar, nadie va a saber qué quieres decir. Por eso, es fundamental tener muy claro qué quieres decir y cómo vas a hacerlo.

Comunicar no es decorar

Nuestro objetivo no es la pieza gráfica en sí misma, sino la respuesta que obtendremos gracias a ella de nuestro público objetivo. Esto no significa que no deba ser estéticamente buena, todo lo contrario: creamos objetos de persuasión. En este sentido, todo lo que coloquemos en un diseño debe comunicar, debe tener una razón de ser.

Habla con un único lenguaje visual

Hay que ser coherentes, especialmente en lo que a identidad visual corporativa se parece. Todas las piezas gráficas deben ser como hermanas: diferentes, con personalidad propia, pero con la misma esencia. Así se construyen visualmente las marcas, así las hacemos recordables y reconocibles.

Utiliza dos familias tipográficas como máximo

A lo que nosotros añadimos “y úsalas para jerarquizar la información”. La tipografía puede ser de gran ayuda para comunicar un mensaje, o puede ser un arma de destrucción masiva, generando un caos incomprensible y dificultando la lectura. Puedes ayudarte del color, el tamaño y el estilo de la letra.

 

Engancha en dos segundos

la resistencia cognitiva impide que nos fijemos en todo lo que nos rodea, guía la mirada del que te ve, destaca lo que verdaderamente importa y aprende a captar la atención.

 

Escoge los colores con un propósito

Los colores están para usarlos, atrévete a hacerlo, pero con criterio. Úsalos, son un arma muy potente, pero cuidado con ellos, pueden volverse en tu contra.

 

Trata de hacerlo con menos

O lo que es lo mismo, menos es más. Para todo hay excepciones, pero esta regla garantiza que no te equivocarás: ante un estimulo sencillo, más posibilidades de ser leído, escuchado, visto… obvio.

 

Deja respirar el diseño

No hay que llenarlo todo, hay que dejar respirar el diseño o sentirás al verlo la misma sensación que al entrar en un ascensor lleno de personas. Las piezas gráficas en muchas ocasiones son como las personas: valen más por lo que callan que por lo que cuentan.

 

La tipografía tiene la misma importancia que la imagen

 

La capacidad comunicativa de los caracteres escritos es infinita, y no sólo por lo que nos dice el significado de la palabra, sino por lo que nos cuenta la forma gráfica de la misma.